Opinión

Carlos Bonfil: Desobediencia

Los límites de la transgresión. Desobediencia (Disobedience, 2017), sexto largometraje del chileno Sebastián Lelio (Una mujer fantástica, 2017; Gloria, 2013), y primer trabajo suyo en lengua inglesa y rodado en Londres, está basado en la controvertida novela homónima sobre la comunidad judía ortodoxa que la británica Naomi Alderman publicó en 2006. Entre los reparos que algunos críticos literarios dirigieron a esa obra figuraba su pretendida visión maniquea de una comunidad judía ortodoxa inglesa cargada de prejuicios, aunque en realidad lo que más perturbó a los detractores fue la manera desenfadada con que la escritora presenta una relación lésbica que desafía un código patriarcal ultraconservador. Su protagonista Ronit Krushka (una Rachel Weisz estupenda en la adaptación fílmica) es una mujer muy independiente que abandona su exilio voluntario en Nueva York para regresar a Inglaterra al enterarse de la muerte de su padre.
Source: Opinión

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