Ciencia y Tecnología

Descubren que la empatía tiene un componente genético

Y desarrollarse en la infancia, y gracias al ambiente. Pero ahora, los resultados de un estudio concluyen que ser más o menos empático no solo depende de la educación y la experiencia, sino que existe un componente genético implicado.

La empatía puede dividirse en dos tipos: la capacidad de reconocer los pensamientos y sentimientos de otra persona y la capacidad de responder con una emoción apropiada a los pensamientos y sentimientos de otra persona. La primera parte se llama ‘empatía cognitiva’ y la segunda parte ‘empatía afectiva’.

No es la primera vez que los científicos tratan de identificar el origen biológico de la empatía. Investigaciones previas demostraron que algunos de nosotros somos más empáticos que otros y que, en promedio, las mujeres son un poco más empáticas que los hombres.

También demostró que las personas con autismo tienen un puntaje más bajo en los test psicológicos, y que esto se debe a que tienen dificultades con la empatía cognitiva, a pesar de que su empatía afectiva se mantenga intacta.

En un nuevo estudio publicado en la revista Translational Psychiatry, un equipo internacional de científicos ha logrado plasmar las conclusiones del mayor estudio genético de la empatía utilizando información genética de más de 46.000 personas.

Los resultados fueron claros: la empatía se debe, en parte, a la genética. En concreto, una décima parte de esta variación se debe a factores genéticos. Esto confirma las conclusiones de investigaciones previas, que examinaron la empatía en gemelos idénticos versus gemelos no idénticos.

En segundo lugar, el nuevo estudio confirmó que, pese a que las mujeres son más empáticas que los hombres, esta diferencia no se debe a nuestro ADN: no se hallaron diferencias en los genes que contribuyen a la empatía entre hombres y mujeres.

Esto implica que la diferencia sexual en la empatía es el resultado de otros factores biológicos no genéticos, como las influencias de la hormona prenatal, o factores no biológicos como la socialización, que también difieren entre los sexos.

Finalmente, el nuevo estudio halló que las variantes genéticas relacionadas con una menor empatía también se asocian con un mayor riesgo de autismo.

Las variantes genéticas asociadas con una menor empatía se relacionan con un mayor riesgo de autismo.

No obstante, solo una décima parte de las diferencias individuales de empatía en la población se deben a la genética. Por ello, es igualmente importante entender los factores no genéticos, que explican el otro 90%.

Una pista para lograr un diagnóstico más rápido del autismo

El nuevo estudio demuestra que los genes cumplen una función en la empatía, pero aún no se ha identificado los genes específicos que están involucrados.

Los investigadores esperan que las conclusiones del estudio conduzcan a una mejor comprensión de la biología del autismo, y que esto permita un diagnóstico más rápido y preciso.

Dentro del espectro las personas autistas tienen diferentes fortalezas y dificultades, según información de Informe21.

Finalmente, aquellos con un diagnóstico clínico se combinan perfectamente con aquellos en la población que no tienen un diagnóstico pero que simplemente tienen muchos rasgos autistas.
Source: Ciencia y tecnología

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