Opinión

Ilán Semo: El salinismo: ¿el fin que se acerca?

Quien examine la época en que Lula y Dilma en Brasil y el Frente Amplio en Uruguay intentaron durante años –y siguen intentando en Montevideo– encontrar salidas a los paradigmas definidos por el Consenso de Washington, se asombrará de ese discurso que daba por sentado que la era de las reformas estructurales era ya parte del pasado. Temer en Brasilia y Macri en Buenos Aires llegaron para revivir esa política de la década de los años 90 que provocó tantas catástrofes en ambos países (basta recordar los días aciagos de El Corralito). Y ninguno de los dos lo ha logrado del todo, ni tampoco hay visos de que lo logre. Ni la sociedad política brasileña, ni los empresarios argentinos parecen hoy entusiasmados con las promesas de la apertura, las privatizaciones y las estrategias de control a través de la criminalización de la vida pública. El neoliberalismo, esa suerte de modernización salvaje del capitalismo, el cual podría definirse como una revolución pasiva (Gramsci dixit) –al igual que el liberalismo en la segunda mitad del siglo XIX– es hoy un modelo cansado, puesto a prueba por demasiados fracasos extenuantes, por agravios demasiado profundos.
Source: Opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *